También fue actor, y lo recordamos protagonizando la inquietante El estrangulador de Rillington Place. Compartió cartel con actores legendarios en títulos formidables como La gran evasión y Parque Jurásico, siempre bajo las órdenes de excelentes directores.
lunes, 25 de agosto de 2014
RICHARD ATTENBOROUGH
También fue actor, y lo recordamos protagonizando la inquietante El estrangulador de Rillington Place. Compartió cartel con actores legendarios en títulos formidables como La gran evasión y Parque Jurásico, siempre bajo las órdenes de excelentes directores.
miércoles, 13 de agosto de 2014
LAUREN BACALL
Yo habría deseado poder estar en aquel escenario. ¿Cómo sería la rutina de los espectadores de El sueño eterno? ¿Qué veríamos al salir del cine? ¿A qué olería la Nueva York de entonces? ¿Cómo sería entrar en una cafetería a media noche y pedir un café con una ración de tarta? Poder montar en un viejo tren, recorrer los Estados Unidos de un extremo a otro en algún legendario automóvil y parar en sus míticas gasolineras. Entrar en sus salas de fiesta. Recorrer los pasillos de un hospital o de una biblioteca. Viajar al sur, a ese sur exótico, lejos de la civilización que acababa de quedar en ruinas tras la guerra, el escenario tantas veces filmado donde podías encontrarte con hombres como Humphrey Bogart o John Wayne y mujeres como Lauren Bacall o Rita Hayworth.
Todo aquello ya pertenece al ámbito de los sueños. Vigorosos hombres forjados en mil avatares; espíritus libres y, a la vez, atormentados que ahogaban su dolor en alcohol y se apartaban del mundo como el león herido lo hace del campo de batalla; mujeres de una belleza inconmensurable que ocultaban un pasado oscuro, frágiles, que gastaban maneras de hembra indómita... Todos héroes, a veces cínicos, otras valientes e idealistas... El cine, siempre el cine, el gran prodigio de nuestro tiempo.
Lauren Bacall, 16 de septiembre de 1924 (Nueva York, EE.UU.) - 12 de agosto de 2014 (Nueva York, EE.UU.). DEP.
martes, 12 de agosto de 2014
ROBIN WILLIAMS
jueves, 17 de abril de 2014
GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ, EL ADIÓS DE UN ESCRITOR
Gabriel García Márquez ha fallecido hoy, Jueves Santo, a la edad de 87 años en su domicilio de Ciudad de México. Qué rara es la muerte, qué preciosa y sagrada debería ser la vida. D.E.P.
Como todo el mundo sabe, recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982. Youtube guarda la grabación sonora de su discurso.
La RAE publicó una edición supervisada por el propio autor de su obra más conocida, Cien años de soledad. Otras ediciones, claro, la de Cátedra en Letras Hispánicas o la aparecida en Debolsillo, empresa que también comercializa la que se considera su biografía definitiva.
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| Portada de la primera edición de Cien años de soledad (Buenos Aires, 1967) |
domingo, 10 de junio de 2012
RAY BRADBURY Y LOS PARQUES
Falleció Ray Bradbury... Autor de una extensa obra, se le recordará quizá por sus tres novelas más famosas: Fahrenheit 451, Crónicas marcianas y El hombre ilustrado. Yo conozco también un librito de once ensayos breves titulado Zen en el arte de escribir. Me lo sugirió un amigo hace años y ciertamente es recomendable para aquél que quiera acercarse a la intimidad del autor.
Si esta tarde quiere darse una vuelta por el Retiro, acérquese hasta la caseta de Booket y pida un ejemplar de El Hombre Ilustrado. Busque, a continuación, un sitio a la sombra, acomódese y deje que cobre vida alguna de las dieciocho historias que el protagonista del libro lleva tatuadas en su cuerpo. No hay mejor paliativo de la crisis, mucho más eficaz que esa anestesia masiva llamada Eurocopa.
jueves, 17 de mayo de 2012
CARLOS FUENTES
Falleció el escritor mexicano Carlos Fuentes. En uno de sus ensayos literarios, Cervantes o la crítica de la lectura, apuntó la posibilidad de que Shakespeare fuera el seudónimo con el que el genio de Alcalá, en tiempo de Lope de Vega, legase a las tablas (y, con el correr de los años, a la posteridad) un buen número de personajes e historias sobresalientes (tanto que incluso quienes jamás leyeron nada de Shakespeare sabrían decir más o menos quiénes son Romeo y Julieta, Hamlet, Otelo o Macbeth). Afirmar que el autor de aquellos textos fue el mismo que escribió El Quijote, nuestro Miguel de Cervantes, me parece una ocurrencia brillante y no me importa si es acertada o no. Sus dos últimos libros en vida, editados por Alfaguara (v. noticia de la muerte), se titulan La gran novela latinoamericana y Carolina Grau. Póstumamente aparecerán dos más (v. enlace aquí).
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domingo, 25 de marzo de 2012
ANTONIO TABUCCHI
Hace unos días apuntaba todos los libros de Antonio Tabucchi publicados en la editorial Anagrama. He leído muchos de ellos, no la mayoría, y nunca me ha importado comprar varias veces la misma edición por si un día hay que regalársela a alguien. Es bonito descubrir libros a la gente. Con un poco de imaginación, puedes pensar que estás leyendo el mismo libro por primera vez siempre que alguien lo hace gracias a ti, siguiendo su lectura en la distancia como si sus ojos leyeran por ambos. Sin embargo, todos sabemos que es el autor, transfigurado en la voz del narrador y de los personajes, quien nos lee a nosotros la obra con esa generosidad y ese entusiasmo propios de un maestro de escuela, repitiendo la misma lección con infinita ternura e inagotable paciencia. Leer es escuchar.
Me he enterado de la triste noticia en Le Monde. Si nunca leyeron nada de Tabucchi, permítanme la recomendación de los siguientes libros por orden de entusiasmo:
Sostiene Pereira - Los tres últimos días de Fernando Pessoa - La cabeza perdida de Damasceno Monteiro - Dama de Porto Pim - Piazza d´Italia - Réquiem - Nocturno hindú
Tengo pendiente la lectura de Viajes y otros viajes (que promete ser una experiencia maravillosa), el libro de relatos El tiempo envejece deprisa y La gastritis de Platón, título que en su momento no me despertó mayor curiosidad. Otros que deben leerse son Los volátiles del Beato Angélico, por ejemplo, y Tristano muere.
Supongo que todos recordarán la adaptación cinematográfica de Sostiene Pereira, protagonizada por Marcello Mastroianni en una de sus interpretaciones más emocionantes.
Mientras apuntaba los libros en mi lista, pensaba que hacía mucho tiempo que Tabucchi no publicaba una novela. Después de leer a algunos autores, el lector siempre quiere más, ¿no? Es egoísta, como lo es un hijo en ocasiones.
Hoy, un hermoso domingo de marzo, Día de la Anunciación, Antonio Tabucchi ha fallecido en Lisboa a los 68 años de edad. Hace muchos, sin embargo, que entró en la historia de la literatura y, mucho más importante, en la vida de millones de agradecidos admiradores.
Hace años, siendo estudiante en la universidad, leía sin parar novelas de Anagrama. Leí Sostiene Pereira, leí La cabeza perdida de Damasceno Monteiro, leí Seda... Aquellos textos poco tenían que ver con las lecturas obligatorias, con las horas lentas y plomizas del texto académico, con las angustiosas prisas intentando memorizar infinitos párrafos sin sentido que muchas veces no me interesaban en absoluto. Leer no debería ser una obligación, sino un derecho.
Creo en la palabra, en su poder taumatúrgico y en la necesidad humana de contar y escuchar historias. Uno de los mayores prodigios del ser humano es la capacidad de soñar. Tabucchi tenía un don y lo compartió con nosotros. Su paso por el mundo no fue en balde. Nos legó un hermoso regalo. Seguirá vivo entre nosotros, entre ustedes. Enriquezcan su tiempo libre: que nadie les arrebate el deseo de imaginar.
miércoles, 6 de agosto de 2008
UN PASEO POR EL CAMPO
Recientemente han fallecido tres personas importantes: Victor McKusick, pionero en el estudio del genoma humano; Simone Ortega, célebre autora de 1080 recetas de cocina y esposa de José Ortega Spottorno, hijo del filósofo Ortega y Gasset, fundador de Alianza Editorial y el grupo PRISA; finalmente, Alexander Solzhenitsyn, autor inmortal de aquel testamento sobre la iniquidad: Archipiélago Gulag.
El tiempo pasa y un día nosotros seremos noticia en las páginas anónimas de un obituario familiar. Pensar que pasamos la vida preocupados en banalidades cuando deberíamos estar maravillados ante el asombro constante que supone vivir y mirar a nuestro alrededor... Perder la curiosidad, carecer de ilusión y no tener proyectos inmediatos o futuros es el gran error que nos conduce a la amargura. ¿No podemos cambiar de vida? ¿No podemos, al menos, aceptar lo que nos tocó en suerte siempre desde el punto de vista del optimismo? Si un sencillo paseo al aire libre te entusiasma, pues creo que ya eres un ganador. Hay mucho que aprender y que disfrutar con algo tan sencillo. Una simple salida al campo puede cambiar tu suerte y hacer que seas feliz, al menos por un rato. Las sofisticaciones, para otros menos afortunados. La naturaleza rezuma vitalidad por todas partes. Presta atención y escucha lo que ésta tiene que decirte. Martin Heidegger y algún personaje de las novelas de Adalbert Stifter así lo comprobaron. Entre otros, claro.
miércoles, 2 de julio de 2008
LUBRICANTE PARA LA LOCOMOTORA
La vida es breve y, al menos durante una buena parte de la misma, merece la pena vivirse y vivirse, además, con una cierta y mesurada alegría.
Acabo de enterarme de la repentina muerte de una joven modelo kazaja. Ruslana Korshunova cumpliría hoy veintiun años; pero, hace unos días, se arrojó desde una ventana de su apartamento neoyorquino. Aunque aún no se ha aclarado el motivo del trágico suceso, todo apunta a que Ruslana se suicidó. Se han sugerido varias posibilidades: la soledad, la mafia rusa y/o un conflicto personal.
Dejo a un lado la hipótesis de la mafia y me centro en las siguientes: la soledad y el conflicto personal.
El mundo de la moda somete a personas aún inmaduras a un tipo de vida que muy pocas personas pueden soportar con indolencia. En la mayoría de los casos, ¿quién lleva y mantiene ese submundo? Locos. ¿Cuál es el resultado de vivir bajo el gobierno de un puñado de locos? La locura. ¿Y qué es propio de los locos? El suicidio. No hay más que ver la galería de excéntricos, por ser suave con el calificativo, que labran su imagen social escándalo tras escándalo en los programas televisivos de este país. Drogas, prostitución, dinero... malas compañías. Ahora crecen como setas esos programas de lapidación social, cámaras indiscretas, nominación sms y febril sexualidad entre cortinas. Lo peor es que uno pregunta a los jóvenes qué quieren hacer con su vida y la respuesta es unánime: salir en Gran Hermano o en Operación Triunfo. El caso es que estos engendros de inmoralidad son muy rentables excepto para sus víctimas. Los focos no calientan eternamente, el paso del tiempo no lo borra el botox y hay quien no puede con el anonimato después de haber saboreado la gloria efímera de una portada, de la pasarela de quita y pon, del glamour del canapé en la embajada y del resplandor de aquella juventud perdida. Es un drama. Peor suerte corren quienes llevan mal ese mundo ficticio y sucumben. La joven Ruslana no lo soportó.
¿Qué joven soporta el desarraigo? ¿Quién puede cambiar de la noche a la mañana y abandonar unos saludables hábitos para convertirse en nómada, en esclavo del anonimato que la habitación individual depara (por mucha suite que sea) a su triste y solitario huésped? ¿Quién puede mantener la máscara eternamente delante de los focos y fingir ser quien no se es? Demasiadas desgracias que no merecen la pena. ¿Fama? ¿Quién la quiere? ¿Fortuna? ¿En manos de alguien sin criterio? ¿Éxito? A juzgar por el final de muchas personas, ni personal ni social, más bien una ruina de vida. Eso le espera al que se sube a esa montaña rusa.
Sumemos a esa desgracia que la persona que la padece es psicológicamente inestable. La adolescencia es para muchos un momento de crisis. Durante los años que lleva la forja de una personalidad adulta, hay quien se enreda y hay quien se pierde. El entorno inestable predispone negativamente al sujeto. Si éste, para colmo de males, cultiva el halago ajeno y se reserva las guindas del desprecio para sí mismo, sólo podremos esperar un pronto y amargo final. Algunos recogen unas declaraciones recientes de la modelo kazaja en las que se deduce que estaba pasando una etapa de tristeza. Tristeza disimulada. Pero es bien sabido: los que se quitan la vida no avisan. Quizás esas palabras fueran el canto del cisne, el grito de una agonía que nadie supo interpretar a tiempo. Que descanse en paz.
Escribía al comienzo que la vida merece la pena. Y así es. A pesar de las dificultades, aun cuando todo parece ponerse cuesta arriba, cuando nos abraza la desdicha, si vemos el futuro en el fondo de un pozo oscuro, bah, igual mañana cambia todo. Las enfermedades pueden curarse, la soledad no dura eternamente y el dinero llamará a nuestra puerta si trabajamos con honradez y sabemos gastar lo justo. Cubiertas las necesidades, disponiendo de tiempo y gozando de una salud razonable, ¿qué necesidad hay de complicarse la existencia con pensamientos negativos?
He visto repetidamente a tantas personas sufrir de lo lindo aun teniéndolo todo a su favor que ya me cuesta creer que los desfavorecidos tengan alguna posibilidad. Sin embargo, todos siguen adelante. Mientras conservemos la esperanza, hay posibilidades. La fe es el as que guardamos en la manga para jugarnos la vida en la última ronda. Siempre todo puede cambiar. Es posible ser feliz y confiar en el futuro. Son las exigencias modernas las que nos arrastran consigo. Convendría que a muchos nos enseñaran a renunciar.
Nadie lamenta más que un famoso la pérdida de su anonimato, nadie reconoce estar más solo que el que vive rodeado de multitud de rostros anónimos, nadie conquista la felicidad detrás de sueños ajenos ni nadie es tan pobre como aquél que teme perder bienes inútiles... Quisiera, pues, aspirar a la mediocridad. No hacer daño a nadie, ayudar y ser ayudado, vivir en paz con todos y conmigo, no ver nunca más el dolor ajeno y desterrar definitivamente el mío, ser valiente para aceptar que todo inicio tiene un final y, entre tanto, poder descubrir los pequeños y grandes tesoros que aguardan detrás, siempre detrás. Esta canción me inspiró esta noche. Dulces sueños.
P.S.- Extraña y sorprendente página web.
miércoles, 14 de mayo de 2008
IRENA SENDLER
Irena Sendler falleció el pasado 12 de mayo de 2008. Su pérdida es relativa porque la memoria de cuanto hizo perdurará en nuestros corazones.
Descanse En Paz
viernes, 5 de octubre de 2007
LA MUERTE DE UN AMIGO
miércoles, 29 de agosto de 2007
FRANCISCO UMBRAL
Ayer, 28 de agosto de 2007, un día tonto de verano, falleció don Francisco Umbral, escritor español. Todos echarán en falta su columna doble en EL MUNDO. Hoy la prensa nacional le dedicará un merecido homenaje. Allí el lector de EL BLOG ILUSTRADO encontrará palabras de más enjundia. Querría destacar el especial preparado por EL MUNDO, un suplemento de diecisiete páginas. Quien pueda hacerse con un ejemplar, que acuda al quiosco. Éste, aunque sea por una razón triste, será un número histórico.
Aquél que redactó la crónica de la última España, amargas ironías de la vida, se perderá hoy la que escribirán otros a propósito de su muerte. Ya somos hoy su futuro, aquello que nunca conocerá. Tampoco le habría importado. Como dijo en una entrevista en 2005 para TVE: "Se acaba la función" y ya. No le importaba tampoco la trascendencia: consideraba que los que se quedaban tampoco se enteraban demasiado y de nada los que se iban.
Más información en el especial online de EL MUNDO:
Descanse En Paz
lunes, 21 de mayo de 2007
JOSÉ ANTONIO MAYORAL
Un compañero de estudios me dijo hace unos días que el profesor de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada don José Antonio Mayoral había fallecido la semana pasada.
Supe de él cuando me matriculé en un programa de doctorado de esta rama de la filología hace ya algunos años. Me lo asignaron como tutor, aunque es un cargo sin mayor relevancia, más bien una obligación burocrática. De hecho, hablé con él sólo en un par de ocasiones. Ahora no recuerdo si nos saludábamos por los pasillos. Tal vez ni se acordara de mí. El caso es que don José Antonio Mayoral escribió uno de los libros fundamentales de nuestra bibliografía académica: Figuras retóricas, publicado con éxito hace tiempo en la editorial Síntesis. Sé que dejó sin terminar un trabajo enorme -uno de esos monumentos que se levantan durante toda una vida- sobre la literatura de los Siglos de Oro; es más, creo que sin publicar ni siquiera parcialmente. Muchos agradeceríamos que esa obra se llevara finalmente a la imprenta.
Tenía buena fama y se referían a él como un buen profesional. Que su alma descanse en paz.



